Dijiste que querías juntarte conmigo un día domingo, porque esos días son tan aburridos que generalmente los pasas mirando la ciudad desde tu balcón. Son cuatro años desde que terminamos y aproximadamente 3 desde que no conversábamos, nada de nada. Ahora nos encontramos casualmente y creo que por fin ya me he curado, y que ahora sí que podría estar una tarde conversando y riendo contigo como viejos amigos. Pero al parecer me sigo engañando a mi mismo, porque desde ese día que no he parado de pensar y de imaginar lo bien que nos veríamos juntos, un poco más maduros ahora, a punto de convertirnos en profesionales y con muchas más experiencias y vivencias por parte de cada uno. Todo muy diferente desde que nos conocimos hace seis años en los primeros años de universidad, y no te imaginas por todo lo que he tenido que pasar. Al parecer tampoco lo sabrás.
Todo se me complica cuando sueño con lo que podría ser, pero la verdad es que en el fondo tengo la certeza de que tus intenciones no pasan de conversar un rato con otro ex-pololo. Quizás por eso mismo no me llamaste. Seguramente sabes todavía lo que alcanzas a provocar en mi.
Soy propenso a formarme ilusiones, ¿y qué?. ¿Porqué no puedo creer que yo también puedo tener una polola y ser feliz con ella?, ¿Porqué no puedo creer que los reencuentros son posibles, y que se puede volver a construir desde cero?.
Porque tú estarás ahí, con tu autosuficiencia intelectual, emocional y sexual, para demostrarme justamente todo lo contrario, y diciendo que para ser pololos se necesita algo más que llevarse bien.
Yo incluso fui el sábado a comprar dos copas de vino, mis primeras copas, en el caso de que decidieras aparecerte y así tener un momento más grato. De vuelta a casa compré quesito y jamón, para esperarte el domingo con una buena once, en caso de que en realidad decidieras buscarme.
De seguro has tenido más de una media docena de relaciones durante todo este tiempo, y eso seguramente estará bien para ti, sin embargo no suficiente. Quizás ahora mismo, en tu ajetreada vida, estés saliendo con alguien nuevamente, alguien de la misma universidad, o de tu nuevo trabajo, o qué se yo.
¿Qué esperas de la vida? ¿Porqué no puedo ser lo que tú esperas de ella?. Podré mejorar muchas cosas y sin embargo nunca te fijarías nuevamente en mi. ¿Qué mierda tengo de malo?. ¿Porqué no soy digno de estar con la mujer que quiero?
Lamentablemente para mí se trata sólo de una decisión tuya. Eres bonita, o por lo menos atractiva, y es lógico que siempre tengas la posibilidad de tener algún romance, aunque no lo estés buscando. Esta vez fue tu mejor amiga la que encontró la maternidad, y creo que la posibilidad de ser madres se reparte equitativamente entre las personas que ostentan inteligencia y belleza por parte más o menos iguales. No creo que tú no seas madre todavía porque te falten pretendientes, o por no saber cuidarte.
Qué mierda es la vida!.
¿Porqué tengo que soñar ...que vuelvas a mi vida?
Quiero y no quiero. La misma persona que me mostró el mundo de una mujer; el amor, la siquis, el sexo. Lo bueno y lo malo. Recién a mis 21 años, y 18 tuyos.
La amistad y la compañía que buscaba, el humor, las lágrimas y todo lo que quise siempre. Pero también el mismísimo desamor. Todo en menos de dos años. Ahora tenemos 27 y 24. ¿Tendré que seguir esperándote?. De hecho, ya pensaba que te había olvidado. Creí que cuatro años era suficiente tiempo para recuperar las heridas. Equivocado creo estar, o por lo menos confundido. Y sólo bastó verte una vez, en un frío paradero, luego un café compartido entre amigos. No entiendo las relaciones humanas. ¿Hay que olvidar así tan fácil?, ¿Se puede hacer eso realmente?
Dejar de intentar o insistir en lo que parece imposible. No sé nada.