Wednesday, August 10, 2005

See ya soon

Mis peripecias por la senda del blogger han concluído, al menos por ahora. Desde el principio, representó para mí la necesidad imperiosa de comunicarme y de salir al mundo de alguna manera. Fue también la transición entre los años más oscuros de mi vida y lo que me depara esto que yo denomino "mi segunda mitad", con proyectos y miras a futuro, partiendo desde cero. Ha representado también la terapia y la retroalimentación que necesitaba de parte de otros seres humanos, con inquietudes, problemas y sueños muy parecidos a los míos. Después de todo no soy tan raro como creía. Ahora lo sé.

Tengo que agregar además que esta etapa ha concluído sólo para dar paso a una visión distinta en la que sin duda volveré a escribir bajo otro nombre y otra forma, con nuevas y renovadas esperanzas, pero sin la melancolía tan propia de este puerto querido, mi tierra, de la que no me he movido en demasía pero de la que de alguna manera estoy volviendo... retornando desde mi propio exilio.

L' amour lo cambia todo. Pero para mejor !!!

Sólo me queda agradecer a todas las personas que alguna vez pasaron por este sitio, así como a los que leyeron y dejaron su propia huella. Mi necesidad de comunicación ha transmutado en una apertura al mundo a través de una sola persona, muy especial, por la cual esperé toda la vida para conocer. Sin duda cuando vuelva a escribir tendré muchas otras cosas que decir y lo haré desde una perspectiva más sana de la que quedó registrada en estas páginas. Y también lo haré más frecuentemente, como un verdadero blogger. Espero que estén todavía ahí, y si alguno me reconoce en otras líneas, ya saben, siempre quedará la puerta abierta para comentar.

¿Alguien dijo algo?


Friday, July 29, 2005

otra temporada

Claro, porque tres meses es mucho, incluso para alguien tan discontinuo como yo. En tres meses las estaciones cambian radicalmente. Y las creencias pueden también cambiar y transmutar, sobre todo si lo hacen hacia cosas mejores o ideales más elevados y esperanzadores. Incluso lo que era sólo una idea vaga puede llegar a convertirse en una creencia.

No sé, estoy errático hoy. No sé qué me pasa. Debería tomarme la vida más en serio. Como bloguear, por ejemplo, lo cual ya es algo serio. Sin duda debería hacerlo más seguido, y no cada tres meses. La verdad es que no quería irme, pero tampoco quería quedarme. Lo que pasa es que prefiero desarrollar mi acción en el medio en el que vivo, y así voy caminando. O sea, muchas cosas buenas me han pasado en este trimestre, pero parece ser que hay una misteriosa parte que insiste en dejarse llevar por la inercia del pesimismo, sobre todo en una ciudad que tiene un 13,2 % de desempleo. Por la cresta.

Es difícil el equilibrio. Así como busco la verdad, busco también el equilibrio. ¿Y quién no? Para nada estoy inspirado hoy, pero por lo menos estoy respirando. Sólo ideas aparentemente inconexas y carentes del más absoluto sentido... Mejor me dedico a buscar alguna foto que intente al menos "representar" todo esto, aunque sea de manera abstracta. Voy a ver qué hay por aquí.

Pero no, no es un abstracto.


Es Valparaíso, una vez más.

(no sé de quién será la foto, pero dice que tiene sus derechos reservados)

Tuesday, April 26, 2005

Cuando llegaré?...

Volver a casa renueva las energías. Después de estar algún tiempo fuera de mis lugares habituales, creo que cambiar de aire me alejó un poco de mi blog, pero me acercó a lo que llamo mi naturaleza, intrínseca y real. Porque desde la V a la X región no cambia sólo el paisaje sino también la manera de enfocar al mundo, expresada en la misma fuerza vital de sus habitantes, en quienes encontré formas puras y pacíficas de lo que se podría llamar un reencantamiento con las personas, cuando a estas alturas de mi vida ya habría empezado a decidir mandarme a cambiar al primer desierto que tuviera a mano con tal de no sólo no pagar más impuestos, sino también no ver a Ser Humano alguno más en lo que me queda de vida (Sé que es extremo, pero lo pensé alguna vez solamente y jamás lo habría hecho, supongo). Pero en fin, ¿será que en estas tierras se exacerba la energía interna de las personas?, ¿será que el contacto directo con la naturaleza lo hace a uno encontrarse también consigo mismo? No tengo la más mínima idea, pero sí que me pasó a mi, y contento estoy ahora con ello.

Lo que sí tengo más claro y que puedo además ver con un poco más de objetividad es que las personas allá, en su inmensa mayoría, tienen una especie de carisma especial, extraído quizás desde el fondo mismo de la tierra. En otras palabras, es como si la gente fuese realmente más buena. A lo mejor estoy exagerando un poco, pero el ritmo incesante de la vida metropolitana así como la de la quinta región costa (que es lo mismo que Santiago) ha venido sacándome de mi foco por algún tiempo, y el viaje de trabajo de tres meses hacia la ciudad de Río Bueno fue lo mejor que me hubiera podido pasar en mucho tiempo. Es cierto que hay vacas, gansos silvestres, liebres por doquier y todo tipo de arañas imaginables, pero es eso exactamente lo que necesitaba percibir a mi alrededor (bueno, saquemos las arañas). Lo poco que va quedando de capa de ozono se equipara con la generosidad y la amabilidad de las personas que lo acogen a uno como un miembro más de su familia. La bufanda, el polar, la parca y el doble par de calcetines pasan a segundo plano cuando alguien abre las puertas de su hogar o de su vida para invitarte a una intersesante conversación, acompañada quizás de un licor de murta o de un exquisito vino navegado. ¡Qué ganas tengo de volver! Pero también eché de menos a mi gente, mis calles y mis montañas.

Estoy parado ahora en una especie de isla de nadie, tratando de aprender a no echar demasiadas raíces en los lugares que voy pisando, pero la tarea se vuelve a ratos demasido difícil. Lo más difícil es después salir de la tierra de nuevo para caminar por otros rumbos no transitados, y aún así sentirse parte de los lugares que de una u otra manera quedan para siempre en el corazón. ¿Será así sentirse una especie de ciudadano del mundo? Vaya a saber yo. Lo que si sé es que a veces preferiría ser como los nómades que nunca tienen lugar fijo donde parar y que sólo van ajustando las velas para adaptarse a la dirección del viento. Viajar y conocer las costumbres de todos los pueblos y luego sentirse uno con el mundo de nuevo.

Thursday, January 06, 2005

caminito

Mejor voy a postear algo en mi blog -me dije- si bien hasta ahora no sé de qué voy a hablar. Lo que pasa es que la última vez que me puse a leer las publicaciones de otros bloggers quedé tan impresionado por las formas y la profundidad de los contenidos que sinceramente no creí ser capaz de escribir algo ni siquiera tangencialmente semejante. Pero aquí estoy con lo que siento y punto. O al menos eso es lo que quisiera creer.

Feliz año a todos, sea de paso. A los de aquí y a los de allá. A los que están ahora y a los que ya se fueron, hace poco o hace mucho, y para los que cada uno sabe cómo guardar en su corazón.

Estoy absolutamente repleto de incertidumbres, por lo menos en lo que respecta para este año y los que se avecinan, aunque en realidad preferiría no hablar tanto de años y mejor ir paso a paso, como dice una amiga mía. Resulta que como al fin ya he terminado algo (mi carrera) estoy viviendo de lleno ese proceso de enchufarse a "la matrix", y que si bien ya trabajé antes mientras estudiaba, se supone que ahora es el momento en el cual tengo que empezar a hacer las cosas más en serio y con miras a lo que será el resto de mi vida, y parece ser que es eso en realidad lo que me tiene un poco apestado. Porque quiero hacer muchas cosas, pero no tengo la más mínima idea de cómo ni por dónde empezar. Buscando un buen trabajo sería más que una buena manera. Están las opciones en la mesa. O me enchufo o me las doy de aventurero-emprendedor.
Chucha nada sé. A seis días de haber visto el cielo lleno de fuegos y esperanzas y aquí estoy de nuevo sintiéndome como las pelotas, cuando se supone que debería tenerlo todo más claro.

Y no estoy de vacaciones, pero sin duda me gustaría. Estoy en ese pleno proceso de buscar pega, en un país donde quiérase o no las principales fuentes de ingreso han sido por siempre las que se generan a partir de la tierra; tales como el cobre, la fruta, el salmón, la madera. Y no tengo nada en contra de ello, puesto que ha sido y es parte de nuestra naturaleza, y son productos que nos han hecho conocidos en el mundo entero, además de habernos sustentado por mucho tiempo. Pero sí tengo la quimera de hacer algo que pueda competir con los que ya llevan años inventando cosas útiles para el resto del mundo, y me siento como a punto de lanzarme en una piscina donde lo único que hay son tiburones. Es rara la competencia. Preferiría cooperar en vez de competir.

En realidad lo más raro es todo esto. O llegué tarde al sistema o cuando llegué ya estaba todo enchufado y funcionando, como dice "el revelde" de La Renga. ¿O mejor será, "No sé lo que quiero pero lo quiero ya"?. Es una posibilidad también. Quiero mejor estar en otra parte por un buen rato. No, al menos por ahora nomás.

Sunday, December 19, 2004

absolutamente FUERA DE LUGAR

Me molesta cuando una mina está pensando en otra cosa mientras la besa su "enamorado" (léase; arreglándose el cabello, fumando entre ósculo y ósculo, o cualquier otra anomalía anti-romántica).
Gracias a D-I-O-S que nunca me ha pasado algo semejante, incluso estando en mis mejores tiempos de pololo; ahora solamente me dedico a observarlo.
Es que me gusta carretear de vez en cuando. Y a quién no.
Aunque quizás debería disfrutar más en vez de estar sacándole los rollos a la gente, pero no puedo evitarlo.
Mejor intento tomarme algunas vacaciones...



Thursday, December 16, 2004

ajustando las velas

Comenzaba a sospechar que había caído en alguna especie de singularidad en la que toda buena intención se absorbía completamente para perderse por siempre en lugares remotos e insondables a los que jamás nadie podría ni siquiera llegar a imaginar jamás, y mucho menos aún comprender, precisamente porque serían lugares tan siniestros que no permitirían a ningún humano desentrañar sus oscuras naturalezas roba-propósitos.

Después de mucho tiempo ya he podido terminar algo de lo que he empezado, y esta vez se trata de nada menos que mi carrera. Es cierto que aún me queda el examen de titulación, fijado para algún día de marzo (tengo que averiguarlo), pero estar egresado ya me permite sentir que no todo lo que emprendo en mi vida se convierte siempre en un espiral infinito sin fin. No, esta vez es diferente. El camino ha sido largo, y de seguro no terminará nunca, porque ya decidí que independientemente del trabajo, quiero estar estudiando siempre. Necesario es entonces aprender a recorrerlo de manera fluída y amena.

Mientras algunos círculos se cierran hay otros que ya están en pleno proceso, sin que haya alcanzado ni siquiera a darme cuenta en qué momento comenzaron. Puede haber sido en una de esas tantas caminatas en las discurría sobre asuntos tan trascendentales como la perpetuidad de los crustáceos, o pudo haber sido en un sueño de madrugada que ya no recuerdo, o en la ducha, o mientras trabajaba en algún asunto rutinario y cotidiano, no lo sé. La gracia está en que de un momento a otro estos círculos toman formas que les son propias, y me arrastran consigo en sus viajes, justo en el momento cuando ya he comenzado a alinearme con la mayoría de sus objetivos. Otras veces se funden con los que están a punto de completarse o cerrarse, intersectándose entre sí y haciéndose más fuertes, dejando adivinar a ratos cómo serán los siguientes. Es cosa de extrapolar un poco en lo abstracto.

La verdad es que también ando un poco sensible en estos tiempos; será que al fin he podido liberarme en parte de estos últimos meses de estrés, unido a esta época del año, en la que se supone vienen los balances y todas esas cosas introspectivas y auto-evaluativas. Pienso en todas las personas que se han ido en estos últimos años y no puedo evitar sentir un poco de nostalgia al no tenerlas más al lado mío. Pienso en los nuevos proyectos, y me vienen oleadas de optimismo que espero perduren y me mantengan vivo. Hay momentos dentro de los cuales es posible extraer algo útil desde el aparente sinsentido. Porque al fin y al cabo parece ser que los lugares remotos e insondables más siniestros sólo están dentro de uno.

Monday, November 22, 2004

veo lo mejor y lo apruebo, pero sigo lo peor


Es ésta la tecla que tanta falta hace en mi computador en este momento. La máquina es demasiado grande y ya está aquí encima. ¿Qué hago!!?. No, pero no me desesperaré. Mantendré la mente fría y seguiré trabajando como lo he hecho hasta ahora, hasta el fin de los tiempos, contra viento y marea. Sólo deteniéndome algunos breves instantes para descansar y dormir lo suficiente. Mi mente y mi corazón quieren seguir ahora volando lejos.

Monday, November 15, 2004

imaginería

Cuando vivía en la ciudad que de niño me vio crecer, allá cerca de la cordillera, solía buscar los lugares que estuvieran menos expuestos a la mano del hombre; todo con el fin de volver aunque sea por un instante a lo natural, buscando reecontrarme con esa conexión cósmica que me permitía exaltar la imaginación al máximo y de esa manera viajar por mis propios mundos, quizás con el fin de evadir un poco la realidad, o por último con la excusa de olvidar esa tarea que tendría para el día siguiente, o sea el lunes, haciendo como si nada más existiera, aparte de mis tan inexplorados y bellos mundos. Otra cosa que hacía era mirar la ciudad desde el punto más alto de algún cerro cercano y acto seguido imaginármela tal cual hubiera sido hace 100 años, después hace 500, y también hace 1000. Qué bello ejercicio, todavía no puedo evitar hacerlo a veces, imaginándome todo plagado de arbolitos, nogales, paltos y duraznos, ahí mismo donde ahora están las casas y los centros comerciales, donde otrora el río marcaba sinuosamente el paisaje, y los pajaritos revoloteaban libres y los conejos sobrepoblaban el espacio disponible acababando con toda la vegetación a su paso. De ahí la importancia de los zorros y pumas silvestres que equilibraban la cadena alimenticia, menos mal.

Hoy no es tan diferente, justo ayer cuando ya no podía más con mi trabajo que me consume día y noche, el mismo que ni siquiera me daba tiempo para bloguear (es más, ahora debería estar escribiendo código en vez de español puro), tuve que arrancarme nuevamente a otro espacio natural, real, pero de todas maneras cerca de mi casa. Y ahí estaba el lugar preciso; la quinta vergara. Pero no la de los artistas, sino todo el vasto territorio que queda al sur del ya susodicho anfiteatro. Es un bosque, realmente como los de antaño, que salvo escasas excepciones hace pensar al visitante que se encuentra en las tierras de Tompkins, o mejor aún, en las de Peter Jackson allá en Nueva Zelandia (aunque hay que usar un poco la imaginación eso sí), ya que incluso las pocas ruinas que tiene evocan un poco a los templos olvidados y las columnas rotas que aparecen aleatoriamente en los parajes de la tierra media, sólo que aquí esas ruinas son seudo-murallas de ladrillo fiscal, algún tubo de pvc (policloruro de vinilo) saliendo de una zanja, y uno que otro grifo que sólo Neptuno sabe si funciona. Aún así, y haciendo un esfuerzo para no ver la mano humana en todo esto, el lugar es en su mayoría quieto y calmo, e invita a la reflexión, a no hacer nada y a echarse en esa tierra olor a eucaliptus para mirar los escasos rayos que logran atravesar las zonas más tupidas, y escuchar el viento que pasa entre medio, el cual, junto al crujir de las partes más altas de los árboles, genera un ruido bastante siniestro a veces. Pero eso sólo refuerza la idea de que el bosque está realmente vivo, y de que siempre hay alguien mirando (eso ya es paranoia mía). Un poco más arriba está ese escenario delirio de los que buscan sus quince minutos de fama, que con esa arquitectura de hormigón armado rústico, redonda y futurística llena de cables levitando, más parece la tobera de ventilación de un laboratorio incrustado 500 kilómetros bajo tierra que la de un escenario de la canción internacional (visto desde cierto ángulo, claro está). Algo así como la base imperial en la luna santuario de Endor (esto ya es demasiado).

Es la desconexión necesaria en un mundo totalmente conectado.

Sin embargo, vuelvo a mi departamento y ahí, en dos segundos, recuerdo que tengo que entregar ese maldito (bendito) software, y que todavía no tengo idea de cómo hacer para terminarlo y cumplir con todos sus requerimientos. Sólo espero no tener que esperar el pánico de último minuto de Calvin, el cual es la motivación última para hacer la tarea. Por ahora preferiría seguir con los terodáctilos y triceratops, pero es hora de que algún día tenga que volver a la realidad, por lo menos durante el tiempo que sea necesario.

Friday, November 05, 2004

la solución definitiva

Porque parece que ya no es necesario saltar por las ventanas, ni quemarse a lo bonzo, o abusar de los fármacos. La solución está, a mi parecer, en los weblogs. Y al cabo de algunos meses o un par de años uno se habrá ahorrado miles, y porqué no, millones de pesos en consultas a sicólogos y psiquiatras. No es mi intención menospreciar la labor de estos profesionales, no es la idea, pero creo que abrir la mente y también el corazón, vaciando lo que hay en una publicación electrónica a intervalos regulares, es una de las mejores formas de sacar todo lo que está atascado desde adentro. Y así se aprovecha de hacer espacio para las cosas nuevas, como dice una canción por ahí.

El ejercicio de escribir se convierte de esta manera en una especie de catarsis. Algunos necesitarán de todas maneras andar en patines con un cohete amarrado en la espalda, mientras esquiva acantilados. Otros lanzarse en paracaídas y abrirlos a escasos metros del suelo. Yo necesito tomar mi blog y escribir alguna cosita de vez en cuando. Al menos mientras arregle la bicicleta.

Wednesday, November 03, 2004

american elections Two Thousand Four (...uf)

another bad day for mankind...


Y sí, ya, pronto espero dejar de ser tan pendejo y no escribir más burradas sobre mi mismo, que es lo que menos le podría interesar a cualquiera. Incluso a mi. (Otra vez hablando sobre mi mismo, maldita recurrencia egocéntrica). Pero no podré todavía, pues no he salido a flote y mientras esté así usaré este medio para quejarme y despotricar por todo lo que siento y me parece injusto, vil e infrahumano. O quizás nunca comience a escribir cosas interesantes y lo pendejo no se me quite nunca, pero es un riesgo que debo correr. Mi propio aire ya está rancio y creo que es hora de darle una renovación, pero por ningún motivo nacional (tengo chistes más fomes incluso (renovación - nacional, ¿you got it? )). Y a decir verdad ni siquiera espero que alguien me lea o comente alguna vez, pues no sé a dónde va este estúpido weblog, el cual es sólo otra prolongación de mis estúpidas seudo-bitácoras en formato word que tengo guardadas en mi computador. No, igual preferiría que alguna vez alguien me posteara algún comentario, aunque sea sacándome en cara lo pendejo que soy y dejando en evidencia una vez más que escribo puras huevadas. Qué peladas de cables más terribles se me pasan por esta testa. O si no me veré obligado a postearme un comentario yo mismo, felicitándome por lo bien que escribo, claro está.

posible origen

Todo surge con una pregunta, con una tierna pregunta de niño curioso hecha cuando se armaban las primeras construcciones lógicas en su cerebro; - ¿y de qué tamaño es el universo? -. El resto son concatenaciones de malos acontecimientos, o al menos la mayoría. En jerga chilena, mala cuéa. Profesores poco motivados, y algunos hasta incompetentes, ( basta recordar de qué manera se explicaba el teorema de Pitágoras, cuando ni siquiera podía explicar el porqué de los cuadrados que se construían sobre sus lados [*] ( a propósito, creo que desde ahí parte mi historia, y la del mundo moderno también ( qué coincidencia ) otro día dará para hablar de los griegos y su importante legado a la humanidad ) ), sin contar a los desorientados, que más encima se hacían llamar "orientadores". Mucho después vino la porfía de atentar contra la naturaleza y no estudiar lo que se supone era más fácil para uno y que demandara, por lo tanto, menos esfuerzo y sufrimiento, sino más bien todo lo contrario; ¡hay que hacer lo más difícil!, decía mi vocecilla. Y aquí chucha estoy todavía, pero no he dejado de intentarlo. Y menos voy a claudicar ahora. Hay tanta mierda, que podría seguir por horas y horas.

[*] ¿era tan difícil dibujar unos cuadrados en su pizarrón, señor profesor?, ¿unos cuadrados que sean realmente cuadrados y no otra cosa? Nadie le estaba pidiendo integrales triples en coordenadas cilíndricas en séptimo básico, por la cresta.

La segunda pregunta es: ¿Porqué tendría que pensar que a alguien le interesarían todas las bazofias que escribo?. Este artículo llamado Porqué odio los weblogs personales lo resume mejor, trata del fenómeno que estamos hablando, está en inglés, pero conviene leerlo (por si alguien se topa con esta colección de insensateces durante el transcurso de su vida natural). Es otro punto de vista más o menos apreciable. Sólo eso sé. Aunque ni siquiera estoy muy seguro de eso. O como dice Nicanor:
Yo ni siquiera sé que nada sé. ¡Qué notable es don Nica Parra!

Ni siquiera a mí me interesa esta basura que escribo, pero la maldita vocecilla insiste en que lo haga. Es como mi propia cloaca vertida a la web, a torrentes cada vez más crecientes y putrefactos. Mejor que se no se quede en mi propio computador, así no lo corroe desde adentro. Qué sinsentido.

Bueno, será por ahora. Ganó Bush fuck'n shit damn it ! Hay que huir del planeta lo antes posible. Después vendrá Lavin y los fascistas fundamentalistas hijos de Balaguer. Fuck'n shit again.


Todo sombrío por ahora. (la foto no es mía, por lo tanto tiene sus créditos intactos, ahí debajito a la derecha)

Siendo no una foto fea, sí me pareció triste, y es por eso que la puse. Me da la sensación de estar mirando el mundo desde fuera, como no perteneciendo a él. Y más encima debajo de un puente, pero que en este caso es un muelle. Imagínate el olor a pescado también. O sea. Puedes escuchar algo como Creep, de Radiohead, o The Wall de Pink Floyd, con el fin de incrementar el efecto. Es la sana recomendación de hoy.

Friday, October 29, 2004

más preguntas

Y porqué esto del exilio? Porque a veces creo que vivo al margen de lo que es una vida común. Siento que mi existir no está en el aquí y ahora, sino en un espacio paralelo muy lejos de todo lo que veo a mi alrededor, de lo que parece ser "una vida normal". Esto de sentirse tan diferente al resto me ha llevado a pensar que, efectivamente, soy demasiado diferente a lo que se denomina un ser humano promedio. Ni mejor ni peor, sólo diferente.

¿Cuál es el verdadero sentido de una vida humana?. ¿Una existencia?. Es preciso elegir entre dejarle a la posteridad dos cosas: obras o hijos, dijo alguna vez alguien. Basura creo yo. ¿Qué es lo que nos define?. Nos desarrollamos a partir de un montón de células, crecemos, nos damos cuenta del vacío, y pasamos el resto de la vida intentando llenarlo. Si fuiste una buena persona entonces con suerte te recordarán tus hijos, y el resto de las personas durante una generación o dos. Pero con suerte dije. No basta con sacrificarse y trabajar por los que quieres. Hay algo necesariamente que debe ser más trascendente. Pero no sé qué. No logro verlo por ninguna parte.

Aumentar la calidad de vida de miles de personas, contribuir efectivamente al progreso de la ciencia y la tecnología, inventar una nueva vacuna que salve vidas, publicar miles de poemas, y porqué no, antipoemas también, derogar la teoría de la relatividad, desentrañar los misterios insondables tanto del alma humana como de la materia que nos compone, no sólo imaginar nuevos mundos sino también ser capaz de llegar a ellos. Todos bajo tierra el uno al lado del otro, sin diferencias, convertidos en lo mismo. La conciencia es lo que nos hace sentir vivos.


Saturday, July 03, 2004

¡qué significa esto!

Nooooooo!!!!!
¿Quién sabe si va a estar el lunes aquí?
ES CIERTO QUE ME HE PUESTO DEMADIADO EXISTENCIALISTA ¡TODA LA VIDA LO HE SIDO!

Pero no me importa, ni siquiera me he dedicado a investigar lo que hicieron los grandes pensadores del renacimiento sobre este tema, los que sin duda deben de haber sido los que han hecho los mayores aportes en esta materia (supongo). Cuando lo sepa, lo postearé con fundamento.
Hasta ahora sólo tengo la experiencia sensible en este aspecto, y tengo la certeza de que somos nada más que un segundo en una eternidad.
No puedo más por hoy. Aún estoy con el corazón en bandolera.

Monday, May 31, 2004

Hoy no llamaste

Dijiste que querías juntarte conmigo un día domingo, porque esos días son tan aburridos que generalmente los pasas mirando la ciudad desde tu balcón. Son cuatro años desde que terminamos y aproximadamente 3 desde que no conversábamos, nada de nada. Ahora nos encontramos casualmente y creo que por fin ya me he curado, y que ahora sí que podría estar una tarde conversando y riendo contigo como viejos amigos. Pero al parecer me sigo engañando a mi mismo, porque desde ese día que no he parado de pensar y de imaginar lo bien que nos veríamos juntos, un poco más maduros ahora, a punto de convertirnos en profesionales y con muchas más experiencias y vivencias por parte de cada uno. Todo muy diferente desde que nos conocimos hace seis años en los primeros años de universidad, y no te imaginas por todo lo que he tenido que pasar. Al parecer tampoco lo sabrás.

Todo se me complica cuando sueño con lo que podría ser, pero la verdad es que en el fondo tengo la certeza de que tus intenciones no pasan de conversar un rato con otro ex-pololo. Quizás por eso mismo no me llamaste. Seguramente sabes todavía lo que alcanzas a provocar en mi.

Soy propenso a formarme ilusiones, ¿y qué?. ¿Porqué no puedo creer que yo también puedo tener una polola y ser feliz con ella?, ¿Porqué no puedo creer que los reencuentros son posibles, y que se puede volver a construir desde cero?.

Porque tú estarás ahí, con tu autosuficiencia intelectual, emocional y sexual, para demostrarme justamente todo lo contrario, y diciendo que para ser pololos se necesita algo más que llevarse bien.

Yo incluso fui el sábado a comprar dos copas de vino, mis primeras copas, en el caso de que decidieras aparecerte y así tener un momento más grato. De vuelta a casa compré quesito y jamón, para esperarte el domingo con una buena once, en caso de que en realidad decidieras buscarme.

De seguro has tenido más de una media docena de relaciones durante todo este tiempo, y eso seguramente estará bien para ti, sin embargo no suficiente. Quizás ahora mismo, en tu ajetreada vida, estés saliendo con alguien nuevamente, alguien de la misma universidad, o de tu nuevo trabajo, o qué se yo.

¿Qué esperas de la vida? ¿Porqué no puedo ser lo que tú esperas de ella?. Podré mejorar muchas cosas y sin embargo nunca te fijarías nuevamente en mi. ¿Qué mierda tengo de malo?. ¿Porqué no soy digno de estar con la mujer que quiero?

Lamentablemente para mí se trata sólo de una decisión tuya. Eres bonita, o por lo menos atractiva, y es lógico que siempre tengas la posibilidad de tener algún romance, aunque no lo estés buscando. Esta vez fue tu mejor amiga la que encontró la maternidad, y creo que la posibilidad de ser madres se reparte equitativamente entre las personas que ostentan inteligencia y belleza por parte más o menos iguales. No creo que tú no seas madre todavía porque te falten pretendientes, o por no saber cuidarte.

Qué mierda es la vida!.

¿Porqué tengo que soñar ...que vuelvas a mi vida?

Quiero y no quiero. La misma persona que me mostró el mundo de una mujer; el amor, la siquis, el sexo. Lo bueno y lo malo. Recién a mis 21 años, y 18 tuyos.

La amistad y la compañía que buscaba, el humor, las lágrimas y todo lo que quise siempre. Pero también el mismísimo desamor. Todo en menos de dos años. Ahora tenemos 27 y 24. ¿Tendré que seguir esperándote?. De hecho, ya pensaba que te había olvidado. Creí que cuatro años era suficiente tiempo para recuperar las heridas. Equivocado creo estar, o por lo menos confundido. Y sólo bastó verte una vez, en un frío paradero, luego un café compartido entre amigos. No entiendo las relaciones humanas. ¿Hay que olvidar así tan fácil?, ¿Se puede hacer eso realmente?

Dejar de intentar o insistir en lo que parece imposible. No sé nada.

Thursday, April 22, 2004

mañanas tardes, días aprovechados

Es el remordimiento casual de levantarse más tarde de lo planeado y más encima pensar que el mundo ya está funcionando hace bastante rato, sin mí. Bien. Y más encima caer en la cuenta de que no he hecho todo lo que me he propuesto. Sin embargo, aparece ese pequeño resquicio sacado de los artistas quizás, de los que no tienen horario, que argumenta la no importancia de la hora, que se identifica con la atemporalidad, porque igual aprovecharé todo lo que pueda el día presente, y cumpliré igual las obligaciones con agrado. Estar cesante me hace reparar en cosas que antes pasaban desapercibidas. Además, el talento está presente y lo puedo usar a la hora que quiera. (Claro que si lo usara además en esas horas de la mañana me convertiría en un superhombre).

Friday, April 16, 2004

Intro

Nací en Valparaíso, en plena dictadura. A pesar de tan complicada época para venir al mundo, mi exilio no es político. Tuve una infancia sana incluso feliz, junto a mis padres y mi familia. Nací cerca del mar pero crecí y me crié junto a las montañas. Nunca tuve grandes complicaciones, y si bien nunca me faltó nada dentro del seno familiar, sí comencé a tener bastantes carencias fuera de éste a medida que el tiempo insistía en avanzar tan inexorablemente.
Mi exilio se confunde muchas veces con el autoexilio, y otras veces llegan a fundirse para ser la misma cosa: la manifestación de ambos está en lo social, en lo académico, en lo conductual, en la propia manera de ver la vida y de asimilar sus múltiples matices, así como también en lo que concierne a las relaciones humanas.
No podría continuar con estas líneas sin hacer una advertencia al posible pero altamente improbable lector, de llegar a toparse alguna vez con este espacio: lo expresado aquí puede ser muy ordenado y racional, pero también adolecer de los más extremos desvaríos psicóticos. Si bien nunca se hará daño con las palabras a gente inocente, las críticas que vendrán de parte de este weblog hacia el mundo y sus habitantes pueden tener un origen tan visceral que lo más seguro es que indiferencia no causen. Prefiero mil veces el debate al sentido plano y común de las cosas que la mayoría de las veces se le da a las ideas o hechos que vivimos tan a diario, por comunes y cotidianas que puedan llegar a ser. El asunto es que de tan poco pensar en ellos simplemente los aceptamos como tales y pasamos todas nuestras miserables vidas (no se ofenda con lo de miserables) creyendo que son lo mejor que puede existir y ni siquiera nos los imaginaríamos de otra manera. Dicho sea de paso, digo nuestras miserables vidas, porque por mucho que te esfuerces y sacrifiques en alcanzar tu ideal, al final terminamos todos como la nada misma, materia sobre materia, lo que hace que todo sea miserable. No somos nada, hoy estás mañana no. Hoy estás, mañana no.



Wednesday, April 07, 2004

nos vemos pronto

Que difícil es escribir ahora, cuando ya han pasado 6 días desde que ya no estás con nosotros. Mañana jueves se cumplirá recién una semana desde que dejaste este mundo.

La verdad es que me gusta pensar en ti. Haciendo un poco de memoria, puedo recordar que la primera vez que tuve una noción de ti fue allá como en el año 1993, aproximadamente, cuando yo iba a mis primeras reuniones como scout de mi colegio. Sólo 10 años después logré conocerte. Si bien ambos ya nos ubicábamos, por lo menos de vista, hubiera preferido estar más tiempo contigo desde mucho antes.

Ahora no puedo creer todavía que ya no estarás nunca más aquí. Me es realmente muy difícil entenderlo. Fuiste una de las pocas personas en esta vida con las que he tenido una verdadera conexión. Si bien te deseaba, porque para serte sincero, me gustaste mucho, nunca quise intentar nada más osado, a pesar de los consejos de mis amigos para que lo hiciera, sólo por el hecho de que cuando te encontré tu ya estabas pololeando. Quizás en otra época no lo hubiera dudado mucho, pero el tiempo me enseñó a ser un poco más cauto. Uno de los motivos que tuve para no intentar por lo menos robarte un beso fue el hecho de ponerme en el lugar de esa otra persona, caso en el que no me hubiera gustado que viniera un desconocido a tratar de quitarme lo que yo quiero. Porque esta vez sí quería que fuera diferente, y estaba dispuesto a esperar con tal de que si alguna vez tu relación con esa persona tuviera que terminar, entonces no se debiera principalmente por mí. Quería tener contigo algo serio y comprometido, basado en el amor, y construido desde las bases de la amistad y el mutuo compañerismo, que por tanto tiempo me encargué de ir construyendo, aunque a veces pareciera que mi andar fuera muy despacio, fue porque justamente lo necesitaba de esa manera.

Nunca sabré si me demoré demasiado, ni si por lo menos algo te gustaba yo a ti. Espero haber conquistado por lo menos una ínfima parte de tu corazoncito; pero algo en el mío me dice que así fue.

Qué me queda ahora, soñar con tu recuerdo y pensar en los pocos momentos que compartimos juntos, porque cada uno de ellos valió la pena. Si pude esperar entonces estoy seguro que fue por amor.

¿Para qué planificar tanto?, ¿Para qué esperar a por la estabilización?, cuando todo puede desaparecer en tan solo un segundo. Soñé con hijos, pero con hijos tuyos y míos. No puedo creer, me resisto a creer que tan solo hablé contigo cuatro días antes de tu deceso, y que ahora ya no escucharé tu linda voz nunca más. ¿Cómo puede ser posible algo así?. Y el maldito mundo tiene que seguir funcionando, insensible a las caídas de las personas que uno quiere. Todo tiene que seguir haciéndose tal y como era antes, o peor aún, como si nada hubiera pasado.

Caminando juntos una vez te pregunté: ¿qué te gusta más, el amanecer o el atardecer?. Tu respuesta fue de más de cuarenta minutos. ¿Reflejaba esto el alma de niño que algunos llevamos dentro?. No lo sé. De todas maneras, la última vez que hablé contigo, el mismo domingo cuatro días antes de tu muerte, estabas sentada en un columpio, paseando a tu sobrina. Hermosa imagen. Prefiero recordarte de esa manera.